
de estas tierras. Además del cerco económico, confiscación de recursos y destrucción de instalaciones en las que se sustenta la minería ilegal, las nuevas autoridades han anunciado que invertirán en servicios para estas comunidades.
Entre las promesas del Gobierno está la construcción de un hospital, y de nuevas depuradoras de agua, después de los altos índices de mercurio presente en los ríos como consecuencia de la minería ilegal. Ello ha provocado un aumento de los casos de malaria y de desnutrición, en especial entre los más pequeños.
La tierra de los yanomami, el pueblo indígena más grande de Brasil, representa poco más de diez millones de hectáreas divididas en su mayor parte entre los estados de Amazonas y Roraima y alberga a unos 30.000 personas en 371 comunidades. La región, bajo el estado de emergencia desde el 20 de enero, forma parte de ese 13 por ciento del territorio brasileño que es considerado terreno protegido.
Fuente: (EUROPA PRESS)






