
El partido-milicia chií Hezbolá ha abogado por elegir a un nuevo presidente de Líbano que «no apuñale por la espalda a la resistencia», después de que el Parlamento haya fracasado por quinta vez a la hora de elegir al sustituto de Michel Aoun, cuyo mandato expiró el 31 de octubre.
«Elijamos un presidente. Si queremos que proteja la soberanía nacional, preserve su promesa constitucional y los intereses de nacional, elijamos a un presidente que no sea uno de confrontación», ha dicho el líder del bloque parlamentario de Hezbolá, Mohamed Raad.
Así, ha dicho que el grupo «quiere un presidente que no desafíe a nadie», según ha recogido el portal libanés de noticias Naharnet. Queremos que sepa cuál es el valor de los mártires y la importancia de la resistencia a la hora de preservar y proteger la soberanía de Líbano», ha argüido.
Raad ha señalado que las decisiones del presidente elegido «deben ser soberanas». «No debe plegarse a las presiones y apuñalar por la espalda a la resistencia», ha zanjado, después de que Hezbolá y sus aliados votaran en blanco durante la sesión del jueves.
El candidato más votado fue Michel Muauad, que obtuvo 44 respaldos, por los ocho del historiador Isam Jalifé y el voto recibido por el exministro Ziad Barud. Fuerzas Libanesas, el Partido Socialista Progresista (PSP) y Falanges Libanesas respaldaron a Muauad.
Para ser elegido, el presidente debe obtener el apoyo de dos tercios de los parlamentarios –86 de los 128– en primera ronda o una mayoría absoluta en caso de que haya que celebrar más votaciones, tal y como contempla el artículo 49 de la Constitución libanesa.
Aoun fue elegido presidente en 2016 después de casi medio centenar de sesiones parlamentarias que se prolongaron durante dos años y medio. Líbano lleva varios años atrapado en una profunda y prolongada crisis política, económica y social que ha provocado que más del 70 por ciento de la población viva por debajo del umbral de la pobreza y un sistema bancario paralizado desde octubre de 2019.






