
Un hombre se enfrenta a 25 años de prisión acusado de incendiar la casa en la que convivía con su pareja, a la que también está acusado de maltratar de manera habitual, después de que ella le dejara tras una fuerte discusión en la que él destrozó el inmueble, situado en un municipio de la comarca valenciana del Camp de Morvedre.
El acusado ha negado los hechos en la sesión que se ha celebrado este lunes en la sección primera de la Audiencia de Valencia y ha asegurado que él abandonó la vivienda porque era ’’ella quien le estaba insultando y tirando cosas’’ y que ya no regresó.
Los hechos, según el escrito provisional de Fiscalía, ocurrieron el 14 de septiembre de 2021 cuando el hombre arremetió a golpes contra muebles y electrodomésticos porque la víctima le había dicho que dejara de beber alcohol. La hija de la mujer, de una relación anterior, avisó al 016 y el hombre huyó de la casa.
Cuando la Guardia Civil acudió al lugar, acompañó a la mujer hasta un centro sanitario y a la casa de una amiga, donde pensaba dormir esa noche. Sin embargo, poco después, el hombre mandó un mensaje a la víctima en la que le decía que le había abandonado y que iba a quemar la casa y a continuación, encendió fuego en el dormitorio principal de la vivienda, que se expandió por la finca. Las llamas afectaron a la casa de la pareja, a otros dos pisos y a las zonas comunes del edificio.
Según el ministerio público, el acusado ha infringido un trato humillante a la mujer durante toda la relación, con menosprecios, empujones y amenazas, y con otros actos de violencia psicológica y de aislamiento social. Por estos hechos, le acusa de un delito de incendio, otro de maltrato habitual y lesiones psíquicas.
El acusado, que ha solicitado un cambio de su abogado que ha sido denegado por tribunal, ha asegurado que él no incendió la casa y que cuando se produjo el fuego no estaba allí. Ha admitido que ’’de vez en cuando’’ consumía cocaína y hachís y que esa noche mezcló además diazepan, orfidal y alcohol, por lo que tiene lagunas. Sí que recuerda que fue ella la que le insultó y le tiró cosas y decidió abandonar la casa para ’’no escucharla’’ como solía hacer en sus habituales peleas. ’’Cuando la cosa se ponía muy caliente yo me iba a andar, me perdía un rato por no aguantarla y luego ella me llamaba’’, ha afirmado.
Esa noche, sobre las 20.00 horas, él estaba paseando por la calle y unos vecinos, ha afirmado, ’’me cogieron, me pegaron por detrás y en el suelo. Cuando llegó la Guardia Civil estaba en el suelo y no me acuerdo ya de nada’’.
Por contra, la víctima ha declarado que comenzaron la relación en 2017 y que durante todo el tiempo que estuvieron juntos él la ’’despreciaba’’, jamás le trató ’’con cariño’’, la aislaba de sus amistades y no la dejaba ni hablar por teléfono con su hermana que vivía en Galicia. ’’En una ocasión en que le planteó dejar la relación me amenazó con un cuchillo y mi hija se tuvo que poner por medio’’, ha rememorado.
Ha afirmado que hacía todo lo que él le decía por ’’miedo’’, sobre todo, cuando consumía cocaína porque se ponía ’’más agresivo’’. Su hija se había marchado el día anterior a los hechos una semana con su novio y el acusado ’’se fue a casa de un amigo a por su dosis y vino contento y digo ’ya la tenemos’’’. El día 14 afirma que él no le dirigió la palabra y que ella se encerró en la habitación de su hija para no molestarle.
PASTILLAS Y ALCOHOL Su hija, le llamó para avisarla de que él le había mandado un mensaje dando a entender que se iba a suicidar y que estaba en el comedor y que había mezclado pastillas y alcohol. Ella salió y le dijo: ’’Ya está bien’’.
En ese momento él estampó la botella contra la televisión, comenzó a destrozar los muebles y le lanzó una cafetera. ’’Mi hija me dijo que no me moviera de casa porque estaba viniendo la Guardia Civil, yo se lo dije y él se marchó, fui tonta por avisarle’’, se ha arrepentido.
La Guardia Civil la llevó a un centro y le aconsejó que pasara la noche en casa de alguna amiga porque podía ’’pasarme algo’’. Sobre las 23.50 horas él la llamó preguntando dónde estaba y le dijo: ’’Pues que sepas que la casa se va a quemar’’. Ha afirmado que perdió todo y que no ha podido reformar la vivienda porque el presupuesto ascendía a 42.000 euros y la aseguradora solo le ha indemnizado con 10.562 euros.
La hija ha confirmado que su madre hacía todo lo que él le decía por miedo y que le quitaba las llaves de casa y del coche para que no pudiera salir y el teléfono para que no hablara con nadie y en alguna ocasión tuvo que ponerse en medio de ambos.
Fuente: (EUROPA PRESS)






