
Investigadores del departamento de Didácticas Específicas de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) han creado una propuesta didáctica para fomentar una ’’educación ambiental transformadora’’ en las aulas de Biología.
La propuesta se centra en la argumentación basada en pruebas, el enfoque ’One Health’ (salud ambiental, animal, y humana) y la búsqueda de soluciones a problemas ambientales para alumnos de 4º de ESO, han detallado desde la Universidad en un comunicado.
Concretamente, la actividad presenta un escenario realista que promueve la reflexión sobre la exposición a pesticidas utilizados en la agricultura y sus efectos en la reproducción de organismos. Así, los estudiantes deben analizar datos de salud ambiental, animal y humana, y llevar a cabo acciones como ordenar ciudades según su grado de contaminación, proponer soluciones para evitar riesgos tóxicos y valorar el impacto de las soluciones propuestas.
Los resultados, publicados en la revista ’Sustainability’, demuestran que esta intervención promueve ’’la generación autónoma de conocimiento y el desarrollo de competencias científicas y ambientales’’. La propuesta se alinea con llamamientos internacionales para ’’fomentar el pensamiento crítico y busca reducir la brecha entre la investigación educativa y la práctica docente real en las aulas de Biología’’.
Al evaluar la eficacia de la propuesta, los investigadores evidenciaron que los estudiantes tienen dificultades para establecer relaciones multicausales entre datos de contaminación, estilos de vida y problemas reproductivos de los seres vivos.
Además, se detectó que las soluciones propuestas por los alumnos se centraban más en medidas paliativas que preventivas y, al evaluar los posibles efectos derivados de implementar soluciones, lo hacían únicamente desde perspectivas económicas, científico-sanitarias y ambientales.
’’No se consigue una visión holística de la complejidad de los problemas ambientales, lo que podría deberse a que en las clases de ciencias no se esté dando suficiente importancia a los aspectos éticos, políticos o sociológicos, tal y como demanda la nueva legislación educativa’’, señalan los autores.
Por último, los investigadores ofrecen una serie de recomendaciones para diseñar actividades educativas acordes con las necesidades del siglo XXI, incluyendo el fomento del trabajo en equipo, la argumentación sobre problemas auténticos y la promoción de entornos de aprendizaje interdisciplinarios que aborden la salud del planeta y sus habitantes como una única entidad.
Fuente: (EUROPA PRESS)






