
Ciudadanos se han acercado desde primera hora de este miércoles al banco de la calle Arrantzale de la localidad guipuzcoana de Orio donde este pasado martes un hombre asesinó presuntamente a su expareja, una mujer de 50 años vecina del municipio con la que había quedado, disparándole a bocajarro con un arma manipulada tras lo cual se suicidó.
Junto al banco vecinos han colocado una docena de velas y encima del mismo un hombre que se ha acercado al lugar en bicicleta ha depositado una flor de hortensia y un patito de goma amarillo.
El presunto delito de violencia de género tuvo lugar en la tarde de este martes cuando un hombre, que había quedado con su expareja en la calle Arrantzale de Orio, se acercó a ella, que se encontraba sentada en un banco, con un arma manipulada escondida y le disparó a bocajarro, tras lo cual se disparó a él mismo.
En declaraciones a los medios, vecinos que pasaban este miércoles por el lugar han confesado que esta jornada estaba siendo ’’peor que ayer’’ y que ’’costará olvidar’’ lo acontecido, que ’’es algo que no se espera’’. ’’Estamos en shock’’, han señalado, al tiempo que otro ha calificado de ’’aberración’’ lo sucedido.
Una vecina que vive enfrente del lugar de los hechos ha relatado que escuchó una explosión, ’’un ruido raro’’, y se asomó a la ventana desde donde vio a la mujer sentada y a otro hombre en el suelo con un charco de sangre.
Otra mujer que trabaja en un bar cercano y conocía al presunto asesino de vista ha explicado a los periodistas que ’’era normal’’, solía estar ’’con la cuadrilla’’. ’’Siempre sonriente con las personas con las que venía al bar, nunca le noté nada, un chico normal’’, ha señalado.
Fuente: (EUROPA PRESS)






