
El Papa ha lamentado que solo se habla de paz en las situaciones en las que existe una amenaza directa como la «guerra a las puertas» de Europa, tras señalar que es un argumento que concierne a la sociedad «siempre».
«A menudo hablamos de paz cuando nos sentimos directamente amenazados, como en el caso de un posible ataque nuclear o una guerra que se libra a nuestras puertas. Igual que nos interesamos por los derechos de los migrantes cuando tenemos algún familiar o amigo que ha emigrado», ha lamentado el Papa ante unos 6.000 estudiantes y profesores que han participado en el Encuentro de Educación y Atención a la Paz.
El Pontífice ha citado como modelo por excelencia de asistencia al buen samaritano del Evangelio «que acudió a socorrer a un forastero que encontró herido en el camino».
«El samaritano no sabía si aquel desgraciado era una persona buena o un canalla, si era rico o pobre, culto o ignorante, judío, samaritano como él o extranjero; no sabía si aquella desgracia ‘se la había buscado él mismo’ o no. El Evangelio dice: ‘Lo vio y tuvo compasión de él'», ha asegurado el Papa en el discurso que ha pronunciado en el Aula Pablo VI.
Francisco ha señalado que la paz es algo que «concierne siempre» a la sociedad. «Como siempre, nos concierne el otro, el hermano y la hermana, y de él y de ella debemos ocuparnos», ha concluido.






