La violencia en Burkina Faso provoca el cierre de 5.700 colegios y afecta a un millón de escolares

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Archivo – Desplazados en Burkina Faso recogen agua – MSF

La inseguridad reinante en Burkina Faso ha motivado el cierre de unos 5.700 colegios y afectado a un millón de escolares en todo en un país donde el 22 por ciento de las estructuras educativas «están ahora cerradas», según un informe divulgado por la Secretaría Técnica de Educación en Situaciones de Emergencia burkinesa.

Si bien según la secretaría, dependiente del Ministerio de Educación, la inmensa mayoría de los niños afectados acaba estudiando en algún centro, ahora mismo en el país hay aproximadamente unos 51.000 niños sin colegio por la violencia y que todavía siguen sin escolarizar especialmente en las zonas del Sahel o Boucle du Mouhoun, en el noroeste del país.

Burkina Faso ha experimentado en términos generales un aumento significativo de la inseguridad desde el año 2015, con ataques obra tanto de la filial de Al Qaeda como la de Estado Islámico, lo que ha provocado una oleada de desplazados internos y refugiados hacia otros países de la región.

El secretario general del Sindicato Nacional de Funcionarios de Educación, Koudougou Robert Kaboré, denuncia una «psicosis» en el profesorado. «Estado Islámico no quiere que se enseñe francés», lamenta Kaboré, mientras el Ministerio estima que cerca de 29.000 docentes aseguran que viven bajo amenaza, de acuerdo con el informe recogido por Radio France Internationale (RFI).

El Gobierno burkinés ha declarado su intención de que todos los niños de Burkina Faso afectados por la violencia acaben escolarizados antes de final de año. «Estamos construyendo espacios temporales de aprendizaje y capacitando a los docentes para hacer doble turno», asegura el responsable de la secretaría, Germaine Kaboré, ante el temor que representa la falta de escolarización para los niños.

Según Save the Children, el peligro del reclutamiento forzado se dispara en el caso de los niños sin escolarizar, y en el caso de las niñas, las posibilidades de que se entreguen en matrimonio en zonas en conflicto aumentan en un 20 por.