Consuegra, una parada en la Ruta de Don Quijote


Don Quijote los confundió con gigantes, pero los molinos de viento de Consuegra guardan en sus aspas la historia de esta tierra manchega y son testigos, junto al castillo de medieval, del devenir de la historia de esta localidad y sus gentes.

Símbolo de La Mancha y universales gracias a Cervantes, los molinos de viento de Consuegra coronan el cerro Calderico para formar uno de los conjuntos más grandes y mejor conservados de España. Su localización les permitía aprovechar mejor el viento, ya que la ausencia de ríos en esta ‘tierra seca’ no les daba la opción de construir aceñas que les ayudara con la moledura del grano.

Los doce molinos, antes 13, de Consuegra fueron vitales para el desarrollo de la comarca en la que se producían grades cantidades de cereales, y necesitaban ayuda para convertirlo en harinas y piensos.

Algunos de los molinos datan del siglo XVI y varios se pueden visitar. Cinco de ellos conservan su mecanismo completo, con el moledero y la zona en la que vivía el molinero: Bolero, Mochilas, Espartero, Sancho y Rucio. El resto, como los cinco completos, alternan los nombres entre temáticas manchegas y el Quijote: Vista Alegre, Alcancía, Chispas, Caballero del Verde Gabán, Cardeño, Mambrino y Clavileño.

El Castillo de la Muela

El castillo medieval de Consuegra tiene más de ochocientos años de antigüedad y fue construido por los caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén y ahora se encuentra rodeado de molinos.

El origen del castillo se remonta a una fortaleza musulmana del siglo X, pero su estructura actual se debe a la obra de la orden militar de los caballeros de la Orden de San Juan de Jerusalén, a los que cedió la fortaleza Alfonso VIII.

El castillo vivió su momento de apogeo durante los siglos XIII y XV. Después se fue deteriorando y fue abandonado durante la desamortización de Mendizábal. Este maravilloso ejemplo de construcción militar medieval sufrió reformas, transformaciones y restauraciones que lo fueron adaptando a los cambios políticos y las necesidades sociales de la historia. Ahora está restaurado, mostrando parte de lo que fue su grandioso esplendor.

El 15 de agosto se celebra, desde 1997, la fiesta Consuegra Medieval para conmemorar la muerte del hijo del Cid Campeador, don Diego Rodríguez, en esta localidad.

Más que molinos

Una vez allí no hay que dejar de visitar el centro del pueblo y la Plaza de España de Consuegra (donde se ubican la Torre del Reloj, el Ayuntamiento y la Casa de los Corredores), así como el Museo Municipal en el que descubrir todas las culturas y civilizaciones que han pasado por Consuegra. O sus tres iglesias: la del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, la de Santa María la Mayor y la de San Juan Bautista.

En Consuegra se puede encontrar una amplia oferta de restaurantes y tabernas para degustar o bien buenas tapas o los platos platos típicos como las migas, el pipirrana… Un buen lugar para hacerlo es el Alfar, un antiguo taller de alfarería de principios del siglo XX catalogado como ‘Bien de Interés Etnográfico’.


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