El Congreso de Perú cita a declarar al ministro de Interior por el secuestro de dos periodistas en Cajamarca


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Archivo – Imagen del Congreso de Perú. – Karel Navarro/Presidencia Peru/d / DPA – Archivo

La Comisión de Seguridad Ciudadana del Congreso de Perú ha citado para el próximo 11 de julio al ministro de Interior, Mariano González, para que declare por el secuestro esta semana por parte de las llamadas rondas campesinas de dos periodistas de América TV que se encontraban elaborando un reportaje en Cajamarca.

El reportero Eduardo Quispe y el cámara Elmer Valdiviezo del equipo del programa de televisión Cuarto Poder denunciaron que fueron retenidos cuando tomaban declaraciones sobre la cuñada del presidente, Pedro Castillo, Yenifer Paredes, a la que se vincula con un supuesto delito de tráfico de influencias en la región.

Esta comisión del Congreso ha explicado que pide la comparecencia del ministro González «a fin de que explique las acciones adoptadas ante el secuestro» de estas dos personas en Cajamarca, región de la que es oriundo el presidente Castillo.

El jueves, Castillo condenó lo ocurrido y exigió una investigación al respecto. «Rechazo enérgicamente todo acto de violencia que vulnere las libertades personales, así como la libertad de prensa y expresión. Somos respetuosos del Estado de Derecho», remarcó en su perfil de Twitter.

Ese mismo día, la Fiscalía Bambamarca, en el departamento de Cajamarca, anunció que abría una investigación de oficio por estos hechos ocurridos en el distrito de Chadín, por los posibles delitos de secuestro y huerto.

América TV emitió un comunicado informando de que la razón por la cual dos de sus trabajadores fueron retenidos se debió al reportaje que la cadena emitió días antes en el que se puede ver unas imágenes en las que Yenifer Paredes aparece ofreciendo contratos públicos para obras de saneamiento a los habitantes de un localidad de Cajamarca, región de la que os oriundo Castillo.

En ese mismo comunicado, la cadena sostiene que las rondas campesinas obligaron a pedir disculpas públicas a los retenidos ya que en caso contrario «sus vidas estaban en riesgo». Por ello, decidieron interrumpir la programación habitual y dar paso por teléfono a Quispe que leyó «obligado» un texto que le fue dictado.

Durante su intervención Quispe leyó un comunicado en el que admitía que aquel reportaje suponía «una imputación falsa», por lo que era menester rectificar para «no hacer daño al Gobierno central y a sus familiares» y pedir perdón «a nivel nacional por actuar no de acuerdo a la verdad».


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