
El Programa Cervera ha tenido un impacto económico de 284,31 millones de euros en los centros tecnológicos participantes en los algo menos de cinco años de desarrollo de esta iniciativa, lo que supone aplicar un multiplicador de 7,18 sobre la aportación inicial del programa.
Así lo refleja el informe elaborado por la Federación Española de Centros Tecnológicos presentado este jueves en Madrid, que señala que es posible establecer el impacto de la actividad de colaboración entre los centros tecnológicos participantes en cada una de las redes Cervera tanto por el potencial de explotación de sus demostradores tecnológicos como por la apertura de mercado a empresas, la captación de talento, la generación de publicaciones científicas y el acceso a nuevos proyectos financiados con fondos europeos, nacionales o autonómicos.
En concreto, al cierre de 2022, se estima que el volumen de ingresos generados por los centros tecnológicos participantes en el programa, gracias a la prestación de servicios a empresas en las áreas de I+D incluidas en el Programa Cervera, alcanzará los 109,31 millones de euros. A los que hay que sumar cerca de 175 millones de euros procedentes de diversas líneas de financiación pública, autonómica, nacional y europea.
La primera línea de ayudas del Programa Cervera, dirigida a fomentar la colaboración entre Centros Tecnológicos para la investigación en una serie de ámbitos estratégicos para España, «ha puesto de relieve la capacidad transformadora de este instrumento largamente demandado por el tejido productivo».
La cifra se sitúa sensiblemente por encima de las previsiones iniciales formuladas en la presentación de los proyectos al Centro para el Desarrollo Tecnológico y de la Innovación (CDTI), el organismo público encargado de convocar y adjudicar las ayudas del Programa Cervera. En algunos casos, como el de la red OPEN VERSO, que ha sido capaz de poner en marcha una red privada de 5G para la experimentación de nuevos casos de uso y que ha configurado un ‘advisory board’ con destacadas empresas de infraestructuras, energía y telecomunicaciones, el impacto económico supera en un 80% las previsiones iniciales por servicios a empresas y en un 95% por la captación de fondos públicos.
En el lado de los intangibles, la movilización, atracción y consolidación de talento investigador ha sido otro de los «grandes hitos» atribuibles a la puesta en marcha del Programa Cervera. En total, al finalizar el ejercicio 2022, los Centros Tecnológicos habrán superado los 2.000 investigadores en equivalencia a jornada completa (EJC) dedicados a las áreas incluidas en esta línea plurianual de ayudas.
Destacan en este sentido las apuestas de redes como ENERISLA, para el desarrollo de sistemas híbridos de generación y almacenamiento energético, que habrá alcanzado las 792 personas dedicadas. En el caso de ÉGIDA, centrada en el mundo de la ciberseguridad y la criptografía aplicada, llama la atención el incremento respecto a las estimaciones de partida, que se sitúa en el 50%.
No obstante, el intangible «más poderoso» es el de la colaboración. Los centros participantes en la primera convocatoria del Programa Cervera se han convertido en firmes defensores del modelo y trabajan ya en su continuidad a medio y largo plazo.
En algunos casos, como el de TECNOMIFOOD, dirigido a potenciar las tecnologías ómicas en la industria, se ha generado un modelo de investigación colaborativa pionero en Europa; y en MIRAGED, que aborda el despliegue del gemelo digital, ha sido la puerta de entrada de algunos de sus componentes a diversos proyectos europeos.
Los beneficios de la colaboración han llegado incluso, en el caso de IMOV3D, a propiciar el surgimiento de una spin-off, Drone Solutions, especializada en nuevos productos relacionados con sistemas de aeronaves no tripula- das, además de 120 publicaciones científicas y ocho patentes.






