
El Instituto de Estudios del Huevo liderará el proyecto ‘Sustainavility’ en España, una iniciativa que se desarrollará durante tres años, y que abordará cuestiones como la sostenibilidad, el bienestar animal y la digitalización en el sector avícola nacional, tanto de carne como de puesta.
Se trata de un Grupo Operativo financiado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en el marco del Programa Nacional de Desarrollo Rural, que busca el estudio y evaluación del impacto de la aplicación de nuevas prácticas sostenibles y la creación de herramientas digitales innovadoras sobre los sistemas de producción avícola. Además, se analizará la perspectiva del consumidor y si los españoles están dispuestos a pagar más por dichas mejoras.
El consorcio está formado por dos entidades representativas del sector avícola de puesta y de carne, como son el Instituto de Estudios del Huevo, y la interprofesional del pollo Avianza, que serán los responsables de liderar y coordinar el proyecto, como detallan en un comunicado.
También formarán parte Nutreco Iberia, representado por sus empresas Nutreco Servicios, Trouw Nutrition y NANTA, como grupo empresarial dedicado a la producción de piensos avícolas, y que será también coordinador técnico del proyecto. Asimismo, contará con la participación de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) y de Solid Forest, empresa tecnológica experta en desarrollo de software para interacción de huella ambiental.
Además, estarán involucrados dos centros de investigación especializados en el sector avícola, como son el Instituto de Investigación y Tecnología Agroalimentarias (IRTA) y la Universidad de Granada, así como las asociaciones sectoriales FEDEROVO y ASEPRHU, que participarán en las reuniones de seguimiento para trabajar sobre la problemática actual de los productores de huevos.
En el marco de ‘Sustainavility’, se testarán toda una serie de prácticas relacionadas con la sostenibilidad y el bienestar animal en granjas comerciales de pollos de engorde y de gallinas ponedoras. Estas prácticas cubrirán distintos ámbitos relacionados con la alimentación mejorada, la bioseguridad, los nuevos métodos de crianza y las nuevas estirpes, como detallan sus impulsores.
En paralelo, el proyecto prevé desarrollar una herramienta digital que permita cuantificar la huella de carbono, la huella hídrica y la medición de parámetros de bienestar animal de los diversos sistemas productivos testados.
Por último, los productos obtenidos a través de estos nuevos modelos productivos (carne de pollo y huevos) serán valorados por los consumidores desde la perspectiva económica y sensorial.
Fuente: (EUROPA PRESS)






