
El grupo parlamentario Vox propondrá el martes al pleno del Congreso de los Diputados instar al Gobierno a someter a un referéndum, de acuerdo con el artículo 92 de la Constitución española, si quieren o no un plan hidrológico nacional.
La moción, que es consecuencia de una interpelación planteada la semana pasada en el pleno de la Cámara Baja a la ministra para la Transición Ecológica y Reto Demográfico, plantea que ese referéndum o consulta pregunte a los ciudadanos si quieren un plan hidrológico nacional que garantice el acceso al agua a todos los ciudadanos «en igualdad de condiciones» o si, por el contrario, prefieren continuar con los apriorismos ideológicos, problemas, ineficiencias, actuaciones insolidarias, ausencia de planificación y mala gestión del modelo actual.
Además, el texto de la iniciativa parlamentaria al que ha tenido acceso Europa Press, propone instar al Ejecutivo a diseñar y poner en marcha un Plan Nacional del Agua que «garantice» la solidaridad entre todas las regiones a través de la interconexión de las cuencas hidrográficas para contribuir a mitigar los distintos episodios de sequías e inundaciones y para asegurar la igualdad de «todos» los españoles en el acceso al agua.
Para la formación verde, con su propuesta se fortalecerá el sector primario y la soberanía alimentaria, se protegerán los puestos de trabajo del sector agroalimentario y se frenará el declive demográfico, especialmente acentuado en la España rural.
La moción, que firma el diputado José María Figaredo, afirma que España dispone de agua suficiente para atender a toda su demanda interna pero la diversa orografía, el desigual régimen de precipitaciones y las condiciones meteorológicas contribuyen a su reparto irregular, lo que dificulta que el agua llegue a todo el territorio nacional.
A su juicio, España necesita «ineludiblemente» infraestructuras de almacenamiento de agua, una distribución eficaz del recurso, asegurar el abastecimiento y mantener los cultivos de regadío.
Sin embargo, para Vox, la planificación hidrológica del Gobierno actual, se basa «principalmente en los postulados impulsados por las agendas globalistas» y desiste de primar las necesidades de los españoles. Además, considera «evidente» que la aplicación radical de los caudales ecológicos conduce a España a una reducción de la garantía y de la disponibilidad de agua.
Asimismo, Vox critica que más allá del cumplimiento del Convenio de Albufeira, España vierte sistemáticamente cifras superiores a las comprometidas, a veces hasta cuatro veces superiores, a través de los ríos compartidos, Duero, Tajo, Guadiana y Miño-Limia. De ese modo, los de Abascal quieren «poner fin a ese enorme excedente de vertido al Atlántico», para utilizarlo para alimentar a las regiones más necesitadas.
Asimismo, propone ampliar la superficie de regadío ya que asegura que más hectáreas de este tipo de cultivos supondría un grandísimo sumidero de carbono e incide en que, «precisamente ese es el supuesto objetivo de la izquierda» por lo que valora que «no hay excusas para oponerse a esta propuesta».
Por todo ello propone diseñar un Plan Nacional del Agua que ponga fin a la «absurda guerra del agua entre territorios y españoles», algo que califica de «conflicto artificial» promovido por las comunidades autónomas, por las oligarquías regionales y por los activistas climáticos, de manera contraria al desarrollo de España y al bien común de todos los españoles.
Fuente: (EUROPA PRESS)






