
La defensa del acusado por la muerte de un joven marroquí en Calas de Mallorca en julio de 2021 se ha abierto este miércoles, en las conclusiones del juicio, a la posibilidad de que su representado sea condenado a tres años de prisión por un delito de lesiones dolosas con alevosía en concurso con otro de homicidio por imprudencia grave.
En el trámite de conclusiones finales, el abogado de la defensa, Miguel Ángel Ordinas, ha presentado un nuevo escrito en el que mantiene su versión inicial –es decir, solicita la absolución negando cualquier responsabilidad penal en la muerte del joven de 28 años– pero introduce subsidiariamente otras dos posibilidades alternativas.
En esas calificaciones alternativas contempla la posibilidad de que se condene al acusado a un año de cárcel por el delito de homicidio, en concurso con otro de lesiones dolosas (que añadiría tres meses de prisión) o lesiones dolosas con alevosía (dos años de prisión). La primera de estas opciones implicaría declarar probado que el acusado tuvo intención de lesionar a la víctima, y la segunda, que además lo hizo sin que el perjudicado tuviera oportunidad para defenderse.
La defensa también ha planteado una atenuante por toxifrenia y embriaguez, ya que sostiene que el procesado estaba bajo los efectos del alcohol y las drogas y que padece un trastorno de conducta derivado del consumo de estas sustancias.
Tanto la fiscal como el abogado de los familiares, Valeriano Marqués, han criticado la nueva postura de la defensa, considerando «ridículas» las penas propuestas. Para la acusación particular, el cambio de la defensa se debe a que es consciente «de que la prueba desmonta» la versión del golpe involuntario.
Así, la Fiscalía ha mantenido la pena de 12 años de prisión por un delito de homicidio y una indemnización de 168.000 euros para los padres del fallecido, así como de 20.000 euros para cada uno de sus cuatro hermanos.
La familia de la víctima también ha mantenido su escrito. El abogado de los familiares califica los hechos de homicidio y alternativamente de asesinato, de manera que pide hasta 22 años de cárcel –y 14 años en caso de que se considere un homicidio–, así como 210.000 euros de indemnizaciones para los padres y hermanos del fallecido.
LAS ACUSACIONES AVALAN AL PRINCIPAL TESTIGO DE CARGO Las acusaciones han fundamentado sus alegatos en la credibilidad del principal testigo de cargo, el amigo de la víctima, quien relató que el acusado dio un puñetazo en la sien al joven marroquí, con el que lo derribó, y que una vez en el suelo le dio un violento pisotón en la cabeza.
La Fiscalía ha remarcado que la declaración de este testigo es la que concuerda con las conclusiones del informe forense, que constató hasta ocho fracturas en distintas partes del cráneo. «Le pegó una paliza brutal y le destrozó la cabeza», ha enfatizado la fiscal.
Además, ha remarcado, la declaración del tío del acusado tampoco concuerda con el relato de la defensa. La única que dio una versión «idéntica» a la del acusado ha sido su mujer, y para la fiscal fue «inconsistente».
«Deben tener en cuenta que sigue siendo su pareja», ha dicho la representante del Ministerio Público. El abogado de la familia del fallecido también ha resaltado que la mujer mirase varias veces a su esposo cuando estaba declarando, algo por lo que la presidenta del Tribunal le tuvo que llamar la atención.
Mientras, el resto de los allegados del acusado «han dado una versión que le perjudica a medias». La fiscal ha destacado que la Policía relató las dificultades para localizar al sospechoso, huido durante seis días tras la agresión, y el hecho de que sus familiares fueran poco colaborativos y «no quisieron decir dónde estaba».
Las acusaciones también han incidido en el hecho de que el acusado no socorriera a la víctima y se marchara apresuradamente del lugar sin esperar a que llegara la ambulancia. También han hecho hincapié en sus antecedentes previos por incidentes violentos como menor de edad.
Además, la fiscal ha subrayado que cuando el acusado finalmente se entregó, lo hizo con un abogado y cuando ya sabía que le estaban buscando, sin posibilidad de huir al estar en una isla. «No se presentó y ayudó a esclarecer lo que había pasado. Nunca ha pedido perdón, nunca se ha arrepentido», ha dicho la representante de Fiscalía, que ha destacado asimismo la «frialdad» con la que declaró el acusado el lunes.
Igualmente, tanto la fiscal como el abogado de los perjudicados han rechazado que el acusado no supiera nada, como dijo, de la relación previa de la víctima con su mujer.
Por otra parte, el abogado de la acusación particular ha hecho hincapié en el sufrimiento de los familiares. La intervención quirúrgica de urgencia «alargó una vida desgraciada durante cuatro meses en el hospital», pero «básicamente estaba muerto desde el pisotón asesino».
LA DEFENSA ASEGURA QUE NO HABÍA MALA RELACIÓN CON LA VÍCTIMA Finalmente, la defensa ha apuntado que a pesar de las conclusiones alternativas que ha presentado, siguen negando que el acusado golpeara intencionadamente a la víctima, sino que fue un golpe «fortuito e involuntario».
En su informe, el letrado ha defendido que no había una enemistad ni una mala relación entre el acusado y la víctima, negando que la agresión se produjera en una discusión por celos.
El abogado ha centrado buena parte de su intervención en combatir la testifical del amigo de la víctima, y entre otras consideraciones ha pedido al Jurado que no tenga en cuenta los antecedentes del acusado como menor de edad.
Tras finalizar el juicio, la magistrada presidenta del Tribunal preparará el objeto del veredicto y se dará traslado al Jurado, que entonces podrá retirarse a deliberar.
Fuente: (EUROPA PRESS)






