
El Institut Valencià d’Art Modern (IVAM) da la bienvenida a las Fallas con la inauguración de una muestra que revisa la obra de Alfredo Ruiz como uno de los ’’pioneros’’ de los monumentos experimentales y ’’recoge su trayectoria en las calles de la ciudad’’. La muestra ofrece algunas de las maquetas que se han salvado del fuego, material de archivo inédito y hasta su última creación fallera, ’Bosc geomètric’, creada para ’plantarla’ en el museo valenciano.
La exposición ’Alfredo Ruiz: caminos hacia la modernidad en las fallas’, que permanecerá expuesta en el LAB2 hasta el 23 de abril, ha sido presentada este jueves por la directora del IVAM, Nuria Enguita, el propio artista y los responsables del proyecto, Ricardo Ruiz y Daniel Escobedo.
’’Siempre he pensado que mis fallas estarían en el IVAM alguna vez y se ha cumplido’’, ha comenzado diciendo Alfredo Ruiz, quien inició su camino como artista fallero con tan solo trece años y plantó su primera falla infantil en 1968 y en 1970 su primera falla grande. Una trayectoria que revisa el IVAM a través de la muestra y que le consagró como uno de los pioneros en el campo de los monumentos experimentales.
Tal y como ha explicado Escobedo, el recorrido expositivo ofrece dos lecturas sobre la obra de este artista fallero nacido en València en 1944. La primera lectura es la que plantea la propia sala, con un repaso por la evolución estilística y temática de sus obras, a través de maquetas rescatadas del archivo del propio artista, que van desde 1990 hasta su última falla en 2013.
Así, la segunda lectura de la muestra se encuentra en unos libros creados para la exposición, que el visitante encontrará en la sala, que recogen su trayectoria de Alfredo Ruiz desde 1958 y explican el proceso de creación de las fallas, desde los bocetos hasta su quema.
Además, en el centro de la sala se encuentra la última falla del artista, ’Bosc geomètric’, creada específicamente para la exposición, una obra que representa un colorido bosque y que, según ha explicado Ruiz, nace de un dibujo realizado en 2002. ’’Cuando lo vieron los comisarios les propuse hacerla para el centro de la sala’’, ha explicado a los asistentes.
’’Es mi bosque, del cual saco yo todas mis ideas’’, ha señalado Ruiz, quien ha explicado que ’’todos tenemos un bosque en la cabeza y cada uno lo tiene de una manera. Ese bosque es mi cabeza’’. Pese a que todavía se desconoce si esta falla tendrá el mismo destino que el resto, los responsables del proyecto, preguntados por ello, han asegurado que ’’las llamas llegarán’’.
Asimismo, la exposición incluye una pieza de vídeo proyectada, realizada por Raquel Cambralla, que reúne entrevistas a artistas que en la actualidad realizan fallas experimentales.
’’LA FALLA ME HA CONSTRUIDO A MÍ’’ Pese a que empezó con un estilo barroco y grotesco heredado de sus mentores, Ruiz comenzó pronto a innovar en el diseño de los monumentos falleros a través de la expresión de sus inquietudes, que dieron forma a partir de 1982 a fallas que trataban sobre el capitalismo, la desigualdad, el racismo o el papel activo de la mujer en la sociedad.
En palabras del comisario Ruiz, el artista se acabó creando un estilo ’’ligado a su forma de entender las cosas y a sus ideas’’, con la elección de temáticas pioneras sociales, que culminó en 2002 como un estilo ’’completamente abstracto’’. ’’Va buscándose a sí mismo en las fallas’’, ha relatado el comisario, quien ha remarcado cómo su trayectoria ’’bebe de las vanguardias internacionales o incluso del pensamiento de filósofos, como Nietszche o Malévich’’.
’’La falla me ha construido a mí’’, ha asegurado el autor, quien ha explicado que han sido las propias fallas las que le han ’’documentado y enriquecido’’. ’’Por eso he querido enriquecer a la gente en la calle’’, ha señalado en relación a los temas que elegía para sus monumentos, algunos comprometidos para la época, como fue la pena de muerte, el ecologismo o el papel del arte en la educación.
En este sentido, Ruiz ha reivindicado que ’’crear libera’’ a través del proceso de ’’ir haciéndose preguntas’’. Es por esto que ha asegurado que ’’si todos creásemos más, nos liberaríamos todos’’.
Durante la presentación, Enguita ha valorado la presencia de Ruiz en las fallas como ’’pionero de las fallas experimentales’’, y le ha definido como ’’un artista que plantea nuevos lenguajes en un determinado campo de trabajo’’. ’’Romper un lenguaje muy tradicional es muy valiente, los artistas hacen eso’’, ha agregado.
Así, Enguita ha enmarcado esta nueva exposición dentro de la línea de trabajo del IVAM con la ciudad de València, y ha reivindicado su papel de ’’museo situado’’ que ’’tiene que buscar la conexión con la calle’’.
’’LA CALLE LE CONSAGRA’’ El comisario Ruiz ha definido a Alfredo Ruiz como una de esas ’’personalidades individuales que abren caminos’’, de los cuales ’’otras personas recogen sus frutos para abrir otros’’. ’’Es un artista que va buscándose a sí mismo en las fallas’’, ha señalado el comisario, quien ha agregado que es ’’la calle la que le consagra’’.
Así, Ricardo Ruiz le ha definido como un ’’artista que ha desarrollado su poesía en el campo de las fallas’’ y ha celebrado que el museo valenciano abra sus puertas a su trayectoria. ’’Las fallas son el reflejo de la sociedad y serán lo que los valencianos quieran que sean’’, ha señalado y ha agregado que ’’si en las fallas hay más arte y cultura, el mundo será mejor’’.
En este sentido, el propio artista fallero ha animado a ’’cambiar, ir avanzando e ir exponiendo otros temas’’ en las fiestas tradicionales valencianas, y ha asegurado que ’’la censura somos nosotros mismos’’.
Asimismo, preguntado sobre lo que conlleva el traslado de las fallas de la calle al museo, Ruiz ha asegurado que ’’nunca ha distinguido su trabajo del arte’’. ’’Aquel que considere que esto no es arte para exponer… bueno, ¡pues a mí me hubiera gustado una sala más grande!’’, ha bromeado el artista.
Fuente: (EUROPA PRESS)






