
La vicepresidenta del Consejo General de Médicos, María Isabel Moya, ha celebrado este viernes que la Organización Mundial de la Salud haya finalizado la declaración de emergencia internacional por la COVID-19, aunque ha avisado a la población de que ni la enfermedad ni su causante han desaparecido.
’’Es muy buena noticia, sin duda alguna, pero en ningún modo significa que la enfermedad y su causante hayan desaparecido. Desde luego, ha disminuido su incidencia global, su transmisión y sobre todo su mortalidad. Hechos que han valorado los expertos para declarar este fin de la emergencia sanitaria’’, ha expresado la médico en declaraciones a los medios.
En la misma línea, Moya ha advertido que, aunque ahora tengamos armas para controlarla y contenerla, debemos aplicar un principio básico de precaución y ’’mantener la alerta’’ con la enfermedad.
Asimismo, ha defendido que hay que ’’enfocar la gestión de la enfermedad a largo plazo’’ e incorporarla al resto de enfermedades infecciosas para proteger a los más vulnerables, como los ancianos o los inmunodeprimidos.
El uso de las mascarillas, que ’’no deben desaparecer totalmente’’, o concienciar a la población en territorios donde las tasas de vacunación son bajas, son algunas de las medidas que, según la representante sanitaria, habrá que adaptar a los nuevos protocolos.
Además, Moya ha expresado que la noticia debe servir para ’’recordar lo que hemos pasado todos’’ y las lecciones aprendidas durante la pandemia, como el valor que tiene disponer de un robusto sistema sanitario.
Moya también ha recordado ’’a los 20 o casi 20 millones de fallecidos en todo el mundo’’ a causa de la pandemia y, en concreto, ha mencionado a los 125 médicos españoles que perdieron la vida a causa del virus.
Fuente: (EUROPA PRESS)






