Un escuadrón de las fuerzas especiales británicas habría ejecutado a detenidos en Afganistán, según la BBC


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Archivo – Un miembro de los Marines de Reino Unido en el distrito de Nad-e Alí, en la provincia de Helmand, Afganistán – JAMES ELMER / ZUMA PRESS / CONTACTOPHOTO

Efectivos del Servicio Aéreo Especial (SAS) de Reino Unido habrían ejecutado a detenidos y personas desarmadas en «circunstancias sospechosas» en Afganistán, según una investigación publicada este martes por la cadena de televisión británica BBC.

La investigación, que se fundamenta en documentos militares, apunta que una unidad del SAS, integrado por miembros de las fuerzas especiales, habría ejecutado a 54 personas durante un periodo de seis meses, sin que altos cargos conocedores de lo sucedido presentaran pruebas para la apertura de investigaciones por asesinato.

Así, ha indicado que Mark Carleton-Smith, antiguo jefe de las Fuerzas Especiales de Reino Unido, fue informado de estos incidentes pero no entregó las pruebas a la Policía Militar Real, incluso después de que este organismo abriera una investigación contra un escuadrón del SAS.

Carleton-Smith, que se convirtió posteriormente en jefe del Ejército antes de su dimisión en junio, ha declinado hacer comentarios, mientras que el Ministerio de Defensa ha subrayado que las tropas británicas «sirvieron con valentía y profesionalidad en Afganistán».

La citada cadena británica ha resaltado que analizó cientos de páginas de documentos operativos, incluidas más de una decena de redadas llevadas a cabo por un escuadrón del SAS en la provincia de Helmand entre 2010 y 2011.

Asimismo, ha manifestado que varias personas que sirvieron en este escuadrón han afirmado que presenciaron el asesinato de personas desarmadas a manos de estos operativos y la colocación posterior de armas para justificar estos actos y presentar a las víctimas como milicianos.

Estas personas han apuntado en declaraciones a la BBC que algunos escuadrones del SAS competían para ver cuál lograba más muertes, con el caso concreto del investigado, que intentaba superar al anterior al que había reemplazado.

La investigación demuestra que existen correos internos que apuntan a que miembros de los altos escalafones eran conscientes de las preocupaciones sobre posibles ejecuciones, si bien no notificaron estos casos a la Policía Militar, algo obligatorio por ley.

La propia BBC y el diario ‘Sunday Times’ investigaron en 2019 una redada del SAS que derivó en un caso en los tribunales británicos y una orden para que el Ministerio de Defensa publicara documentos sobre la forma en la que las autoridades abordaron el caso.

La nueva investigación contempla informes que revelan un «patrón similar» en el que se informa de personas muertas tras sacar rifles de asalto o granadas de mano de detrás de cortinas y mobiliario después de haber sido detenidos, hecho presentado por las fuerzas especiales como motivo de la muerte.

En este sentido, ha recalcado que el total de muertos durante los seis meses de operaciones de este escuadrón del SAS superaba el centenar, sin que se informara sobre heridos entre las filas del SAS.

Un alto cargo que trabajó en la sede de las Fuerzas Especiales británicas ha apuntado a una «verdadera preocupación» por estos informes y ha argüido que «moría demasiada gente en redadas nocturnas, sin que las explicaciones tuvieran sentido».

«Una vez una persona está detenida, no debería terminar muerta. Que esto pase una y otra vez provocó alarma en la sede central. En esa época estaba claro que algo iba mal», ha relatado bajo condición de anonimato.

Los correos a los que ha tenido acceso la BBC muestran que varios oficiales reaccionaron con incredulidad ante los informes y hablaron incluso de «la última masacre» del escuadrón. Ante el aumento de las preocupaciones, un alto cargo advirtió en un memorando secreto sobre la posible existencia de «una política deliberada» de ejecuciones durante las operaciones.

Finalmente, se llevó a cabo una poco frecuente revisión formal de las operaciones del escuadrón, si bien el oficial enviado a Afganistán para entrevistar a los operativos aceptó la versión de los miembros, si bien esto derivó en un documento clasificado sobre estos casos.

El escuadrón fue desplegado nuevamente en Afganistán en 2012, sin que Carleton-Smith informara a la Policía Militar de las preocupaciones existentes o la revisión táctica después de que este organismo abriera una investigación por asesinato en 2013 en torno a una de las redadas durante este último despliegue.

La Policía Militar lanzó en 2014 la operación ‘Northmoor’, una investigación que abordó 600 presuntas violaciones cometidas por las fuerzas británicas en Afganistán, incluidos asesinatos por parte del escuadrón del SAS, si bien varios investigadores han denunciado que sufrieron obstrucciones por parte del Ejército.

Las pesquisas fueron cerradas en 2019 y el Ministerio de Defensa arguyó que no se habían encontrado pruebas sobre actos criminales, algo puesto en duda por miembros del equipo investigador, tal y como ha recogido la BBC.


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